Casi sin darnos cuenta dejamos los Balcanes, entramos en la parte más dura de nuestro periplo europeo. Dolomitas y Alpes suizos, un festival de subidas míticas que nos llevan al límite, pero que son un escenario increíble. Desde el último lugar que dormimos en Suiza, escribo este artículo, lo hago desde casa de un periodista local, que junto a su mujer nos regalan dos días de descanso.
Si queréis ver el artículo en web pinchad en este enlace o descargarlo pinchando las fotos de abajo.
