Hemos acabado etapa en Malele, a la mañana salimos de Point Noire y ya enfocamos nuestra ruta hacia el interior del Congo, sabemos que van a llegar las lluvias. El perfil es un constante sube y baja y queremos llegar al final de etapa para descansar. En el mapa sale una iglesia donde queremos dormir, pero el edificio es una casita de hormigón con techo de chapa que está cerrada. Un chico nos lleva a la casa del jefe del pueblo para ver donde podemos dormir y nos da las llaves de una casita para profesores donde la escuela. Está en el alto y algo alejada. Estamos muy bien, pero conforme oscurece la música comienza a sonar desde un bar cercano. No hay electricidad en el pueblo, sólo está la luz de la fábrica de brea, los faros de los coches y el bar que con su generador da luz a los neones de colores y al altavoz del que llega música muy alta. Siempre es lo mismo, no sabemos si la gente no se queja o a los de los bares les da igual.