Es el día de la inauguración del pozo, han sido más de seis meses de bici, casi 8.000km desde que salimos y por fin hemos llegado a Lubango. Durante la semana que estamos, subimos para conocer la realidad del agua a más de 2.200msnm. La gente es muy humilde y más que vivir, sobrevive. Ya no tienen que caminar 4km para conseguir agua. La gente rodea el pozo y las mujeres dan palmas y canta. La letra habla que yo no sufrirán caminando para tener agua. Ese es el mejor regalo. Esperamos a la gente del ayuntamiento y sin dar descanso cantan y bailan. Incluso el jefe de la tribu con 95 años, salta, danza, sonríe. Un día inolvidable.