Ya estamos en Camerún, en concreto en Kribi donde está construido el Hospital de Ebomé que dirige una ong de Navarra, Ambala. Ahí pasamos tres días conociendo la labor y a su personal. Coincidimos con el fundador, un cirujano muy especial. Una de las mañanas nos acercamos a la playa que está detrás del hospital. Pocas playas como esta hemos pisado en África, fuera de los entornos turísticos. Es grande, limpia, tranquila. A la vez que suenan las olas, el sonido que adueña es el de las cigarras, más habitual en las selvas que hemos pasado, pero nos resulta extraño tirados en la arena.