Nuestra primera acampada en Georgia se rompe el colchón hinchándolo y tocará sentir el suelo en el bosque cerca de Sajavakho. El lugar tiene los sonidos habituales de un bosque, le sumamos los perros que duermen junto a la tienda y al amanecer las cigarras ya comienzan a emitir ruido por el calor. El tiempo anuncia lluvias, pero de momento sudamos sin haber empezado y por lo visto las cigarras también.