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ETAPA 56 KHAISHI-MESTIA

67KM 1555+

La cena la noche anterior fue tanto o más deliciosa que la comida. Luego gracias al traductor charlamos con Laia y ella también es enfermera. Le gustan mucho los proyectos que hacemos y la conversación se alarga bastante con lo que vamos a dormir tarde para lo que estamos acostumbrados. No sabemos si por afinidad, conservadurismo o que razón pero Laia se dirige sobre todo a Sheila.

La noche es bastante buena y nos quedaríamos más días, pero hay que afrontar una etapa dura hasta Mestia y a las 7:00 estamos desayunando. Unas patatas con verduras y ensaladilla que por la hora y por el etapón que tenemos por delante comemos como pajarillos. Ese desayuno 30km más adelante no dejamos ni el plato. Algo de combustible metemos y un par de cafés. Nos despedimos de Laia con la que hemos estado muy a gusto y nos dice que nos quedemos más, pero hay que avanzar, quizá regresemos el 25 si el tiempo se tuerce camino de la montaña. Empaquetamos todo y dejamos esa casa marcada en el mapa para futuros encuentros. Casualidad dos amigos argentinos que viajan en bici ven nuestro vídeo y nos escriben que también durmieron con ella y le enseñamos la foto antes de irnos y alucina la conexión.

Bajamos a la carretera donde el río Enguri si cabe resuena y parece más bravo. Un torrente de agua gris baja por un cañón por el que subiremos gran parte del día junto a él. La humedad del río sube formando una niebla fría que en las zonas de sombra no es agradable. Al poco de empezar pasamos al otro lado del río para comenzar a subir por una carretera que está en mal estado y será la tónica todo el día. No sabemos si el torrente que baja es por las lluvias de los últimos días, por el deshielo o porque este río es así, pero rodamos algo alejados del arcén de la impresión que da, sabes que si caes ahí no lo cuentas.

La primera parte es un encajonamiento que nos da sombra y donde varios túneles dan paso a una zona más abierta. El perfil es de ascenso permanente con algunas bajadas que dan descanso a las piernas y donde el porcentaje generalmente es del 7%. Te deja rodar pero el calor hace que a los 26km ya llevemos 700+ y paremos en un lado de la carretera para refrescarnos y comer algo. El río nos acompaña todo el rato y nos alejamos y acercamos a él como un acordeón debido a las subidas y bajadas.

Al poco de habernos parado nos encontramos varios lugares donde poder tomar café y comer algo. Casualidades que tienen los viajes, que seguro habrá muerto gente de sed a cientos de metros de una fuente por no saberlo. Desde la parada nos quedan 40km con 850+ En los que tenemos un puerto de 10km con los último exigentes que nos obligan a parar un par de veces. Conforme vamos pasando curvas aparecen nuevos montes nevados de cimas afiladas que nos hacen mirar más al cielo que a la carretera. Pero el asfalto está roto, hay máquinas trabajando en él y de vez en cuando aparecen trozos de tierra y piedras con lo que las bajadas que nos dan algo de descanso no son rápidas ni seguras.

Vamos lomeando y haciendo curvas y antes de llegar a la cima a 1500msn paramos en un pueblo que tiene un supermercado y nos echamos un refresco que nos baje la temperatura. La disposición del sol hace que no haya sombras y las bicis se quedan abrasadas apoyadas en un poste de luz. Desde el alto quedan 22km que se nos harán largos, primero una bajada de 4km que nos muestra nuevas postales de la cordillera del Caúcaso. Por la montaña hay pueblos esparcidos donde puedes alojarte en las numerosas guest house. Vivir ahí no tiene que ser fácil, por acceso y porque en esta zona la temperatura media anual es de 6º.

En un momento la carretera se mete hacia la montaña para bordear el río Dolra que abastece al Inguri, desde ahí nos queda una subida constante con repechones que a esas alturas de etapa ya parecen montañas. El valle ahora se abre y avanzamos pasando pueblos ubicados con vistas más asombrosas que los de abajo encajonados junto al río. A partir de aquí habrá una serie de torres medievales en algunas de las casas que ha hecho de este lugar patrimonio de la Unesco. En frente tenemos los montes más altos de Georgia que tiene su máximo exponente en el Sharja con 5.192msn y si seguimos 42km en línea recta llegaremos al Elbrús en Rusia con sus 5.642msn, más alto de Europa. La cordillera del Caucaso es la barrera natural que separa Europa de Asia.

Cerca de las 16:00 llegamos a Mestia tras ocho horas de etapa y lo primero que hacemos es irnos a comer un kebab y pastel de carne porque llegamos hambrientos. De ahí a nuestro alojamiento llamado Disney donde no hay princesas ni castillos, una casa familiar con mujeres sencillas que nos acogen con cariño y a un precio bajísimo: 17€ dos noches.

A la tarde haremos tareas, lavadoras y estudiamos el perfil y el clima para ver si seremos capaces de subir hasta el Zagari pass en dos días.

Ruta en strava.

 
 
 
 
 
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Una publicación compartida de Y OS LO CUENTO/RUMBOS OLVIDADOS (@yoslocuento)

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