88KM 890+
La casa de Christelle es confortable, pero tiene demasiadas cosas por todo y estresa un poco. Por la razón que sea no terminamos de dormir bien, nos despertamos varias veces. Quizá el fen sui exista y estemos mal orientados. Hoy la etapa inicialmente está pensada para llegar a Marvejols, pero los campings de la ciudad están ya cerrados al ser octubre y el pronóstico nos dice que el 6 nos vamos a mojar y queremos llegar a Pont de Salars, así que vemos que podemos alargar etapa y aprovechar el buen pronóstico.
Dejamos Pradelles con su ruta de Regordane y bajamos 7km hasta Langogne. Como desde ahí toca subida, no nos hemos abrigado mucho y la bajada en sombra porque el sol no está muy alto se hace larga. Esta población ya tenía un monasterio benedictino en el siglo IX, pero lo duro llegó con las guerras de religión. Toda esta zona como he dicho en otras etapas fue un polvorín y en 1568 Merle, un capitán protestante destruyó toda la ciudad. La verdad que que manía tenían en las guerras con destruir todo. Por un lado, el gasto que genera levantar de nuevo casas, pero todo el patrimonio histórico perdido con ese afán de marcar territorio y enterrar otra cultura.
Nos cuesta cruzarla porque hay unos atascos tremendos por unas obras en mitad de la ciudad y desde ahí comenzamos a subir. Hoy casi toda la subida se concentra en 27km con tres subidas. Cuando empieza la subida, el sol insola la carretera y hace muy buena temperatura, nos quitamos todo y vamos en camiseta. Me da que pocos días como este nos quedan. La carretera es principal y tenemos bastante tráfico. Seguimos por un paisaje donde se ven una sucesión de pequeñas montañas y varios valles. Todo agrícola. Son subidas suaves y pronto bajamos hasta Chateaunef de Randon, ahí paramos para comer algo de nuevo. Hemos desayunado bien en casa de Christelle, pero dos horas de bici ya son suficientes para meternos otro bocadillo con nocilla y un garrote de chocolate. La cosa es que todo está cerrado, las cafeterías, los hoteles y la gasolinera, con lo que nos sentamos en una mesa que hay vacía. Por suerte hace bueno. La sensación que nos está dando esta zona es un poco de abandono, mucha casa y negocios cerrados. En esta población, en 1380 ocurrió algo curioso. Con las guerras de religión, los ingleses tenían ocupada la ciudad. Carlos V mandón a uno de sus militares, Bertrand du Guesclin. Puso sitio a la ciudad en febrero de ese año y por fin la guarnición inglesa se rindió el 14 de julio. La mala suerte hizo que el 13 de julio muriera Guesclin sin ver el éxito de su campaña. Y lo interesante es que los ingleses al enterarse, salieron de la fortaleza sitiada y rindieron homenaje al militar antes de abandonarla. Eso habla del “respeto” con el que se batallaba antes.
Desde ahí tenemos la subida más dura del día, sólo son 5km pero tienen varios tramos al 14% y mucho rato al 10%, con lo que llegamos super sudados arriba. Lo bueno que estamos a 1.400msnm y tenemos un visual de todos los valles circundantes. Bajamos por bosques y aunque cuesta lanzar la etapa, pronto enfocamos nuestro rumbo hacia Marvejols. Como la bajada no para de tener repechos, no hay manera de acertar con la ropa y no dejamos de poner y quitar el cortavientos. Llega un momento que solo baja y los kilómetros avanzan hasta esta ciudad con mucha esencia protestante. Tiene varias puertas medievales que se conservaron. Después de la destrucción por la guerra de los 100 años, Enrique IV, a pesar de ser protestante, reconstruyó la ciudad y se le tenía mucho respeto. Aquí, además, sufrieron la peste de 1348. Esta peste, ya so hablé en su día tuvo coletazos hasta el siglo XIX.
Ahí paramos en el supermercado para comer algo y comprar la cena. Un alemán que viaja en autocaravana nos pregunta que estamos haciendo y se queda admirado, su mujer viene al rato con dos yogures que le sobran. Se agradece el detalle. Nos sirven de postre a la ensalada y la pizza que compramos.
Desde ahí la etapa ya es dejarse llevar siguiendo el curso del río Lot. Vamos curveando con dos paredes de bosque y en lo alto se ve la autopista. La temperatura es muy buena, la carretera tranquila y las vistas también, nos dejamos llevar hasta Banassac que tiene un camping abierto. Ahí nos hacen un pequeño descuento por el proyecto y nos instalamos. Quizá sea el último, ya que los próximos días nos aloja gente o los tenemos reservados porque viene mal tiempo. Si en Navarra nos hace bueno quedará un último baile con la tienda de campaña, si no, despedimos el momento aventura en la etapa 290. Qué vértigo, uno mira para atrás y ve que el 8 de mayo de 2025 montaba la tienda de campaña por primera vez en el proyecto y de repente han pasado casi año y medio y estamos a 14 días de llegar a casa. Nos relajamos bajo un árbol, escribimos esta etapa y nos hacemos un arroz con verduras y salchichas que nos sabe a gloria.
