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ETAPA 275 LAGO GIUSTINA-PASSO TONALE

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55KM 1650+

No sabemos si podíamos acampar o no, en el mismo lugar había furgonetas y queremos pensar que sí. De cualquier manera que bien se duerme cuando sientes que has encontrado un lugar tranquilo, bonito, natural y gratis. Después de muchos viajes en bici, hay días que es una pesadilla encontrar ese sitio donde poner la tienda de campaña. Parece sencillo, señalar y acampar, pero no, hay veces que hay animales salvajes como en Bostwana con los leones, o que todo es un cenagal como en Paraguay, o que todo está vallado porque son parcelas privadas como en Chile. También quieres tener cierta privacidad, que haya algo de agua para poder asearte y si es posible sombra por si hace mucho sol y medio cubierto por si llueve. Tenerlo todo gratis es difícil y encontrarlo rápido menos. Por eso cuando llegas al sitio marcado para terminar etapa que has visto en google maps y aciertas a la primera es un subidón enorme.

Hoy la etapa no es larga, pero de nuevo tiene desnivel, además llega día de descanso y nos gustaría llegar antes para que parezca más. A las 6:30 suena el despertador, aunque a las 5:00 ya había alguien corriendo por el parque. Luego ya no se han oído más ruidos. Recogemos la tienda y misterios que aún no hemos conseguido descifrar, hemos dormido al lado de un lago, noche fría y está seca por dentro y por fuera. Mejor para nosotros porque es algo menos al gestionar al final de etapa, pero los de las humedades y condensaciones después de tanto años aún no las controlamos. Recogemos todo, aprovechamos que es medio bosque para dejar nuestras necesidades y nos marchamos. Entre esas cosas que medio normalizas, hacer cacas en casi cualquier lugar, es una de ellas. Suena burdo, pero es una necesidad universal y mucha gente sufre en los viajes por no poder ir ni siquiera a un baño limpio y las vacaciones, suelen convertirse en un problema intestinal enorme.

Hace fresco, pero comenzamos subiendo hasta Cles. Salimos de las plantaciones de manzanos con jornaleros ya trabajando. Esta zona en concreto de Italia es la más rica en este tipo de cultivo. De hecho Italia es la 5ª productora mundial de manzanas y el 2º exportador del mundo. EEUU con lo grande que es sólo produce el doble. Lo curioso es que el mayor exportador es China por muy poco, pero es el mayor productor. 50M de toneladas anuales, EEUU, siendo 2º produce diez veces menos. China consume el 98% de las manzanas que produce. Quizá me equivoque, pero los chinos consumen las mismas manzanas que el resto del mundo junto. A parte de manzanas Italia produce caso 9M de toneladas de vid y 3M de toneladas de naranjas. Es un gran productor frutícola de Europa. Esta zona por las montañas, los valles, el clima, el agua es especialmente perfecta para ello con lo que estas etapas han transcurrido entre puertos y mares de frutales dando a la escena un paisaje curioso.

Paramos a los 6km porque hay un supermercado y queremos comprar algo de comida ya que en la cima cuando lleguemos quizá esté cerrado o es muy caro. En el supermercado conocemos a un alemán mayor que llega con una bici de montaña vieja, dos alforjas desgastadas, una mochila vieja puestas sobre la parrilla y un colchón inflable plegado. Va sin casco, un maillot del Polti, un equipo ciclistas de los 90. Mientras Shei compra, conseguimos mantener una conversación, es muy introvertido, pero ha viajado por todo el mundo en los inviernos. Lo hace de manera muy precaria y me gustaría verlo por un agüero pequeño como gestiona. Nosotros que vamos bastante sencillos en comparación con ciclistas que van con bicis super modernas, bikepacking, al lado suyo parecemos astronautas. Nosotros hemos tratado de esquivar las lluvias y gestionar ropa mojada es complicado, sobre todo cuando hace frío. Nada de las cosas que lleva es impermeable y me dice que le gusta dormir por el bosque. Poder ver la manera en la que gestionan esos días sería super interesante. El umbral de cada uno es un mundo. El ejemplo nuestro de la mañana, ir al baño en pleno parque, para unos sería impensable y para nosotros algo normal.

Desayunamos algo y entre una cosa y otra se nos va hora y media con lo que comenzamos muy tarde la etapa.Toda es de subida. Hay mucho tráfico, pero a los 9km sale un carril bici a la izquierda por el valle del río Noce. Ir por ahí nos va a dar más desnivel, varios kilómetros más y más cansancio a base de cuestas, pero la tranquilidad de ir sin coches y pedalear por el bosque. Nos vamos cruzando con ciclistas y de nuevo disfrutamos de un carril bici. En ese aspecto calculamos que desde Eslovenia llevamos más del 60% por carriles bici y eso es un lujo. Quizá algo sombrío y la humedad se nota. A la derecha se ve toda la subida hacia el Passo Tonale, que va poco a poco subiendo hasta Fuchine donde comienza el puerto. Toda esta zona es de manzanas y cruzamos por caminos donde hileras e hileras salen perpendiculares al camino con millones de manzanas. Me repito, pero es alucinante como un árbol tan fino, sostenido por un palo casi tiene  más frutas que hojas. Los jornaleros trabajan mientras otros disfrutan de la bici. Aunque es tentador, hemos conseguido pasar todos los campos sin coger ni una sola manzana. Siempre te queda ese pensamiento de “son sólo dos manzanas”, pero en realidad me sale pensar que si todas las personas que pasan por esos caminos al día, miles, cogen dos manzanas, ahí la cifra cambia. Me llevo esa reflexión también a la de tirar un “simple papel” o “dejar un grifo abierto”. Quiero pensar que cada vez más gente pensará igual y haremos un mundo más saludable.

La cuestión es que con el carril bici hacemos 39km con 750+, con la tontería llevamos una buena tunda y nos queda toda la subida. Paramos en Fuchine a tomar un café, comer algo de fruta y mentalizarnos a los 15km hasta casi los 2.000msnm. A diferencia de otros puertos, aquí la carretera avanza casi recta hacia la cima, va subiendo por todo el valle, con lo que es muy abierta, insolada y vas todo el rato con una pared a la derecha y vistas al valle a la izquierda. Aunque hay motos y coches, no es lo de otros días y vamos más tranquilos. Comenzamos con un ritmo decente y tengo la sensación de que seremos capaces de hacerlo del tirón. Pero los días y las rampas pasan factura y Shei ya está agotada. “Venga Shei a la mitad paramos para comer algo y con otro empujón más se acaba la etapa”. Llevamos mucho peso y motivar con estos desniveles es difícil, pero Shei lo está haciendo muy bien y no es consciente de que pocas personas son capaces de hacer todo lo que ha hecho ella en todo este tiempo. Pasamos por Vermiglio, un pueblo alpino, pintoresco en el que se basa una película reciente que narra la historia de la 2ªGM. Hay que pensar que toda esta zona ha sido clave a lo largo de la historia por se fronteriza. En la 1ª y 2ª guerras mundiales fueron puntos estratégicos donde se desarrollaron muchas batallas. Varios de estos territorios pertenecieron a los austrohúngaros, los recuperaron los italianos y luego los germanos. Por eso se habla alemán en muchas poblaciones del norte.

Desde Vermiglio quizá se ven caseríos pero ya no hay poblaciones. A falta de 8km Shei me pide parar. Comemos algo, refrescamos ya que hace calor y cogemos fuerza. Por suerte al final el puerto va suavizando y es una manera de motivarle. Justo cuando arrancamos aparece Alexander, un alemán que vive en Noruega y que viaja en bici muy ligero. Aunque puede ir mucho más rápido, va con nosotros y vamos charlando. Con su trabajo para una empresa que investiga con las alertas del clima y va a muchos países, surge una conversación muy interesante. Hablamos de otras realidades y coincidimos en todo. La subida se hace más corta y pronto avistamos Passo Tonale. Hace un día buenísimo, pero estamos alto y el aire viene frío. Aunque pocos, quedan algunos glaciares. El pueblo tiene casi todas las tiendas cerradas, es invernal o estival y el verano ya ha terminado. Comemos algo en la cima los tres en una mesa haciendo tiempo para que abran el único supermercado. Tenemos dos días y nuestra casa está algo alejada y no queremos hacer esfuerzos extras. Así que compramos, nos despedimos de Alexander y bajamos a una de las torres que hay un poco más abajo. Es una estación de esquí y casi todo se ve vacío. Subimos a nuestro pequeño apartamento, cálido, sencillo y acogedor. Descargamos y descansamos dos días que nos lo hemos ganado. La idea era ir por el passo de Gavia hacia Suiza, pero viene temporal y además vistos los esfuerzos, con pena dejamos el Gavia y el Stelvio para otra ocasión. Pasaremos a Suiza por el Passo Bernina con 32km de ascensión y 2.000+ que no es poco. 

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