35KM 200+
Acostumbrados a las noches frías tasmanas, en casa de Sarah hace mucho calor y a mi me cuesta dormir, Shei, de puro cansancio cae rendida en cuanto tocamos la cama. Es una sensación extraña levantarte en casa de otra persona. A veces te despiertas como si fuera un hotel, la pega es que los madrugones impiden el placer de disfrutar los amaneceres con calma. En Australia hemos tenido la suerte a nivel económico de que nos han acogido en varias casas a través de la aplicación de warmshowers y es una suerte porque te ahorras mucho dinero y conoces a gente increíble que de otra manera no lo harías, pero tiene sus contras como acabar una etapa con ganas de descansar o hacer las tareas tranquilo y el anfitrión quiere saber de tu viaje o simplemente quiere hablar, cosa totalmente normal. En Tasmania hemos dormido en nueve casas particulares, con la oportunidad que supone esa puerta abierta a la cultura local. Cuando viajas lo normal es ir a pensiones, hoteles, campings, pero nunca por casas locales que son el reflejo del país en el que viajas. Hemos tenido la oportunidad de seguir viajando incluso cuando terminábamos la etapa y en el momento que lo vives no eres consciente, pero cuando echas la vista atrás recuerdas todas esas personas, sus cocinas, sus libros, la decoración, y tienes una fotografía humana muy interesante.
Después de tomarnos un café con Sarah salimos a las calles de Geelong para afrontar nuestra última etapa en Asutralia en bici. El día es soleado, el aviso es de altas temperaturas. Tenemos una etapa corta y nos lo tomamos con calma. Vamos a la estación de tren para quitarnos la parte más fea hacia Melbourne. En la estación el de taquilla nos revisa las tarjetas y nos dice que tenemos que meter dinero en las dos. Nos da que el trabajador del día anterior nos timó, ya que ahora estamos sin dinero en las tarjetas y tenemos que volver a poner. La ignorancia es lo que tiene y pagamos de nuevo 10$. Pasamos al anden 3 y retomamos la vida urbana que hemos dejado atrás un mes. Subimos las bicis y en nuestro vagón viaja un hombre de Chipre, creo que es el primero que conocemos y hablamos sobre la complicada geopolítica que han vivido en la isla mediterránea. Pronto llegamos a nuestra parada Sunshine y ahí si que comienza la etapa. Nos situamos en el mapa y tenemos 35km hasta casa de Víctor y Eva por carriles bici. Esta ciudad tiene un mapa infinito de carriles para moverse en bici. Además de los carriles bici, la carretera suele tener un apartado con el dibujo de una bici. Se la tiene en cuenta mucho. Vamos por barrios de casas a las afueras hasta que poco a poco nos vamos acercando. Antes de afrontar la etapa desayunamos algo en un supermercado, el cambio es grande, estamos ya en una ciudad y en el poco rato que estamos ahí con el café y comiendo algo, pasan todo tipo de personas, tribus urbanas con su estética muy diferenciada, varios mendigos, vemos dos broncas en la calle.
Desde ahí comenzamos un recorrido en bici urbano con zonas espectaculares. Hay un tramos suspendido bajo una autopista, con paredes verdes, el suelo pintado de verde y de alguna manera es tu parcela natural dentro del cemento. Se le da mucha importancia a la bici y se agradece. Llega un momento en el que comenzamos a ver la silueta de los rascacielos de fondo y las fotos son un contraste con lo vivido hasta hace un día. Melbourne tiene cinco millones de habitantes y la superficie de Navarra. Es enorme y nosotros sólo recorremos un trocito. Pedaleamos entre rascacielos. Todo está perfecto, por la zona de Port Philip cruzamos el rio Yarra en un despliegue de cristal y arquitectura urbana para desgastar el botón de la cámara de fotos. Ahí está el DFO, un gran centro comercial con ofertas de todas las marcas de ropa. Está lleno de compradores un día cualquiera entre semana y de mañana.
Poco más adelante llegamos a Albert Park, un gran parque natural en la ciudad donde durante el año se juega a beisbol, es zona de esparcimiento, pero que en breve alberga el primer gran premio de formula uno de 2026 y están montando las gradas y todos los accesos. Dentro de poco la ciudad tendrá un gran evento que modificará gran parte del centro. Desde ahí nos vamos hasta la costa y vemos el mar de nuevo. El día es muy venteado, pero por fin el viento da a favor y pedaleamos por toda la costa. Hay muchas playas, no están muy llenas. Mucha gente haciendo kite surf. Casas enorme con vistas al mar, parques, por momentos hay tanta vegetación que parece que estás a las afueras de la ciudad. Hay mucha vida y en unos días iremos a visitarla, hoy toca llegar a casa después de un mes en bici y hay ganas. Antes de desviarnos hacia nuestra calle, nos acercamos a las famosas Birghton beach boxes, casitas de colores donde la gente guarda sus cosas de la playa y que la gente va para hacer la foto de rigor. Son muy parecidas a las que tenemos por el norte de España, pero esto es Melbourne y tienen un poco más de renombre. Tras la foto de rigor de fin de etapa oceánica enfilamos los últimos cinco kilómetros hasta nuestro barrio.
Antes de llegar pasamos por una tienda de bicis y le preguntamos por cajas, dentro de poco afrontamos el próximo vuelo hacia Sudamérica y nuestra siguiente etapa. Hace unos días comenzó a darme problemas la maneta del cambio y pregunto si tienen una y si puedo venir al día siguiente para repararla. Me hace pasar la bici y sin quitar nada de alforjas, en un momento la cambia, salgo, la pruebo y va perfecta. “Es gratis, nuestro apoyo al proyecto”, de nuevo un gesto de generosidad enorme.
Ahora sí llegamos a casa de Víctor y Eva. Han sido 1.308km y 17.000+ en menos de un mes. Exigente, hermoso, tranquilo, natural, humano, muy buena experiencia que supone un pequeño paso hacia Chile. Pasamos el resto de la tarde lavando cosas y organizando maletas. Primero porque nos vamos unos días a Sydney, segundo porque hay que organizar el equipaje para el vuelo que tendremos en una semana. Montamos de paso la tienda de campaña nueva que hemos comprado, la nuestra tiene las cremalleras rotas, entra agua y pedía cambio. Todo está en orden. Esa noche nos metemos tarde a la cama charlando con nuestros amigos. Al día siguiente ponemos en orden la web, anticipamos itinerario y alojamientos de Chile y limpiamos bicis. Chile, quedaba tan lejos y ahora tan cerca que asusta, ya han pasado diez meses desde que salimos de casa. A las 18:00 salimos hacia la estación central de tren. A las 19:50 tenemos un tren nocturno a Sydney, pero la visita a las dos ciudades es otro capítulo.