34KM 300+
El día anterior al levantarme noté una contractura en la espalda. La falta de reposo en María Island ha empeorado y toser es un suplicio y me muevo robóticamente. La noche ha sido mala, pero hemos descansado decentemente. Por suerte no ha hecho frío. Como la etapa es corta, desayunamos con calma lo mismo que el día anterior y recogemos y montamos las bicis sin prisas. Eric ya está despierto y Bom, se marcha hoy. La coreana ha estado alojada en la casa de Eric, ella viaja trabajando con el ordenador y va recorriendo mundo. Los dos días hemos tenido conversaciones sobre la realidad de África y del mundo y parece que le contamos una película de ciencia ficción. Mucha gente vive en su burbuja, tanto en sus países como cuando viaja y hablarle que hay gente que vive en casas de barro, que no tiene agua o luz, les suena a chino. Aun y todo cuando friega deja el grifo abierto y Eric me mira risueño, como si nada de lo que le hubiéramos dicho le haya afectado. Eric es un hombre de 60 años, en super forma que viaja mucho en bici. En breve se irá a Alaska y disfrutamos conversando con él sobre sus viajes y los nuestros.
A las 10:00 arrancamos etapa con super calma. El día sale frío y no me quito la chaqueta térmica en todo el día. Nublado y sin superar los 15º. La etapa tiene poco misterio. Carreteras con pastos, granjas y bosques a los dos lados. Más tráfico del deseado y nos tememos que como sólo hay una carretera principalmente para regresar a Devonport, esta será la dinámica el resto del viaje. Hacemos los 34km del tirón ya que sólo hay una subida y es suave. Mi espalda no me deja pedalear bien y por suerte hoy estaba programada para acabar pronto. Nos han dicho que no hay agua en el campamento libre que hay frente al mar y pensamos en un bar que hay a 500m del camping para tomar un café y llenar la bolsa para ducharnos, pero el bar está en lo alto de una colina y no nos damos cuenta. Así que llegamos al camping que ya está lleno de caravanas. Nos habían avisado de que se llena rápido. Además puedes estar hasta cuatro semanas y lo cierto es que aunque está al lado de la carretera, está a los pies de la playa. Es un buen lugar y ves el despliegue campero de muchas personas. Por suerte hay una plaza libre y montamos la tienda. Entre una cosa y otra se hace la hora de comer. Hace frío, no hemos sudado y apetece cero bañarse para asearse, así que damos por concluido el día. Nos cambiamos, comemos y nos echamos una siesta de dos horas. La espalda me está matando y el cuerpo me ha dicho basta. La tarde nos lo tomamos con calma, para escribir, editar y charla con vistas al mar. Deseando que el cuerpo esté algo mejor para la etapa siguiente, 75km hasta el parque nacional de Freycinet.