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ETAPA 272 FORNI DI SOTTO-CORTINA D´AMPEZZO

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71KM 1335+

Dormir tres noches en un lugar que podría ser tu casa, tiene el peligro de sentirte muy a gusto. Nos cuesta levantarnos, casi parecemos la típica escena de un niño gritando a su madre: “Hoy no quiero ir al colegio”. Nos asomamos por la ventana y el día despejado ayuda mucho. Tres días seguidos de lluvias y montañas ocultas por la niebla y las nubes y descubrimos el verdadero paisaje que había tras el cristal. Desayunamos con poco apetito. Estar tres días a base de pasta y pan intoxica mucho el cuerpo, con lo que ya comenzamos la etapa con poco alimento. Dejamos todo lo más limpio que podemos, para que Mara, la dueña no se arrepienta de habernos dejado todo a tan buen precio. Bajamos las cosas a la calle y montamos de nuevo las bicis.

Iniciamos la parte más dura del viaje, cruzar los Dolomitas y los Alpes. Saldremos o muy fuertes o muy cansados. En Grenoble lo sabremos. No vamos a tener etapa suave, o subimos o bajamos, estas carreteras poco entienden de llanuras. Arrancamos con subida, hasta el paso Mauria a 1300 metros de altura. El cuerpo va calentando con un paisaje que no dejaremos de ver en todo el día, paredes boscosas que a partir de 2500 metros se verticalizan en roca hasta cimas puntiagudas. Parecen las montañas que dibujarían niños en la guardería. Los primeros 9km son hasta Forni di Sopra, nos cuestan casi una hora porque son con desnivel. Esos 9km que querían los electricistas que hiciéramos el día que llegamos bajo la lluvia a Forni di Sotto y el supermercado estaba cerrado. Es curioso que fácil se ve todo desde un coche o desde el sofá. “Tenéis un supermercado cerca, a 20km”. ¿Qué parte de viajo con 65kg de bici y llevo todo el día andando no han entendido?” El pueblo es una chulada, va a ser la tónica general, pueblos alpinos de casas de madera, con paredes blancas, techos puntiagudos. Todo es bonito excepto los precios. Compramos unas postales para las madres y seguimos camino, nos quedan 8k de subida. No es dura, pero tiene algo de desnivel. Vamos haciendo paellas y sobre todo nos cruzamos motos. A diferencia de Sudamérica que nos saludaban casi todos, desde que hemos entrado en Europa, no nos ha saludado ninguna. Cuando llegamos al alto, cerramos la primera de muchas subidas. Cuando nos hacemos la foto llega un chaval que hace bikepacking, muy majo, el esta en una salida de 250km. Alucina con nuestro viaje y saca foto del nombre de la ong. A lo largo del viaje nos han hecho muchas fotos al nombre, pero pocas donaciones.

Primera bajada disfrutona, cuando no es muy empinada y combina curvas con rectas largas para pillar velocidad es un placer. Eso sí, aunque vamos abrigados pasamos frío en la bajada. Nos tenemos que hacer a la idea de lo que se viene, que muchos de los pasos serán por encima de 2.000msnm. Llegamos a la principal y el tráfico es inmenso. Esta zona es muy turística y es sábado y final de verano, hay que aprovechar. Pedaleamos hasta un supermercado que hay a mitad de etapa para comprar la comida de los dos días y descansar algo. Desde ahí, por suerte, hay un carril bici por una antigua vía del tren hasta Cortina, así que gozamos porque podemos contemplar las vistas sin estar pendientes de los coches. Aparentemente esa segunda parte iba a ser más suave, pero entre toboganes y que no para de subir, nos van fallando las fuerzas. Le digo a Shei de parar a comer algo, pero el camping “barato” de Cortina no hace reservas, así que llegar y encima no tener plaza es una cagada. Así que preferimos seguir.

En un momento de la vía verde vemos a un grupo de belgas jubilados que están parados en un hierbín descansando. Se les ve super a gusto. Les hago una foto y charlamos del viaje y del suyo. Espero estar a esas edades haciendo un viaje con amigos en bici, ellos en concreto de Munich a Venecia. Una experiencia muy chula. Nos quedan aún 20km y nos vemos muy cansados, se nos hacen largos. No son subidas duras, pero tenemos algo de pájara. Lo ideal sería parar, pero nos preocupa no tener sitio, así que seguimos. Lo bueno es que a cada curva las vistas son aún mejores. En todo momento hay farallones rocosos a ambos lados y en el horizonte. Imagino que algunas de estas cimas serán objetivo de escaladores. Solo mirarlas me dan vértigo, no quisiera verme en esas aristas con tanto patio.

El último tramo tiene tramos de camino de gravilla entre bosque y es muy bonito, pero más duro. El carril bici de hoy nos ha ayudado mucho. Por fin vemos el cartel de llegada a la ciudad olímpica de Cortina. En una de las lomas se ven las pistas de esquí y en otra el trampolín de salto. Cuantos de estos lugares ya no tendrán la nieve que tenían hace treinta años. En los montes no se ven glaciares y estoy casi seguro que hace nada los había.

Una bajada hasta el río nos lleva a una zona donde hay tres campings, el barato vale 41€ por poner la tienda de campaña dos personas. Es una locura. Por ese precio pago dos noches en un buen hotel en muchos lugares por donde hemos viajado. Instalamos tienda de campaña, nos duchamos y nos sentimos muy cansados. Habrá que gestionar bien los descansos, comer bien, hidratarse y estirar. Estamos a 1100msnm y pronto comienza a refrescar, sin meterse el sol, primer día que nos ponemos el plumas para hacer la cena y escribir la etapa. Estamos en los Dolomitas. 

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