79KM 665+
Sorprendentemente cuando calló la noche todo el mundo se fue y a pesar de ser sábado no vino nadie más. Nosotros decidimos ponernos detrás de un contenedor abandonado aunque estaba cerca de la letrina, pero antes estábamos en la zona de paso y ya vimos a varios chavales pasar volando con patines e incluso motos. Montamos todo y hacía mucho tiempo que no hacíamos campamento completo donde guardar todo dentro de la tienda de campaña, desde el camino de la muerte en Bolivia. Supongo que a partir de ahora será más habitual, aunque esperamos que sea más fácil que ayer.
Nos hemos puesto despertador a las 6:00 para evitar calores, creo que nos va a tocar hacerlo más a menudo ya que compensa quitarnos horas de sol. Al salir todavía no hay nadie, recogemos tranquilamente y nos vamos como si no hubiéramos estado ahí nunca. Desde aquí hasta Chisinau toca una carretera de dos carriles, con pocos ratos de arcén. Muchos campos de girasoles, cereal y vino. Moldavia es un gran exportador ya que produce mucho más de lo que consume. Destacan bodegas subterráneas con kilómetros de galerías y curiosas de visitar. El país es tres veces Navarra y es la peor economía de Europa, por debajo de Ucrania a pesar de llevar cuatro años en guerra, también es verdad que es un país pequeño y gran parte de la población ha salido para trabajar fuera. De hecho gran parte de la economía son las remesas que se envían.
Moldavía tuvo su periodo otomano y cuando se convirtió en principado fue absorbido por el imperio ruso en 1812, tras la 1ªGM paso a manos rumanas, pero en 1940 pasó a ser soviético. De ahí que la población mayor habla ruso, es más conservadora y mira con cierta nostalgia aquella época. De hecho hay una zona al este del país que se llama Transnitria que tiene su propio presidente, moneda, ejército.. parece anclada en el tiempo y de la época soviética. Busca su independencia, pero ni Rusia lo reconoce como estado, aunque tenga desplegadas muchas tropas. Quizá más como estrategia para tener un corredor hacia Ucrania que por otra cosa. Aunque no hay guerra, suelen haber momentos de tensión.
Como hemos salido sin desayunar pedaleamos por la parte llana de la etapa hasta Cismea, a los 25km nos sentamos en una sombra de una gasolinera y nos tomamos un café con algo de pan con nocilla. Una chica que habla castellano charla admirada con nosotros un rato del viaje que estamos haciendo y nos regala un refresco. Mientras desayunamos varios perros abandonados vienen a ver si cae algo. En los países anteriores no habíamos visto ninguno. Para mí es uno de los factores que marca el umbral económico de un país en el número de perros abandonados que hay. En Bolivia había más que personas casi. De momento sólo ladran, estos ni eso, solo gemían con ojos tristes.
Queremos llegar a Chisinau pronto, hoy una chica de warmshowers nos va a alojar en su casa. La capital tiene unos 700.000 habitantes, zonas monumentales, pero más sobria, ya que fue destruida en la 2ª GM y reconstruida por los soviéticos. Es una de las ciudades más verdes de Europa con grandes parques. Desde la mitad de la etapa tenemos tres subidas. Desde el final de Bolivia no habíamos tenido gran desnivel y hoy con calor es algo más duro, pero se agradece un poco de entretenimiento. El problema es que subimos por una especie de autovía y no es muy bonito. Pasamos pueblos uno tras otro. Casas unifamiliares, mucha cruz, pozos para beber agua… el paisaje agrícola es lo que ocupa el día y tras la tercera subida vemos una gran ciudad al fondo. La ciudad en la 2ªGM fue destruida por la operación Barbarroja en una alianza nazi con los rumanos que querían recuperar el país que les habían arrebatado los soviéticos. Así que durante tres años estuvo bajo administración rumana, pero en el 44, los soviéticos lucharon por recuperarla y el 70% de la ciudad quedó destruida. La reconstrucción no lo hizo con la base anterior si no a la soviética, por eso los barrios son sobrios y hay grandes avenidas rectas. Pero desde la independencia mira hacia Europa y Rumanía y se parece más a una ciudad centro europea.
Vamos directos a casa de Ana, nos esperan porque se quieren ir al río. Toca subir cuatro pisos para dejar todo y que nos den las llaves. Con todo ya en su sitio ellos se van de excursión y nosotros a comer un kebab que hay cerca del parque. En el centro hay mucha zona verde, debe ser de las más de Europa. Ahí nos sentamos para comer un poco mal, pero que nos entra muy bien. Algo hinchados regresamos a casa comprando antes en el supermercado la cena y el desayuno. Cuando he terminado la crónica, aún no han regresado Ana y su pareja Flo. Tenemos otros dos días en la ciudad, en el primero Shei tiene cita con el dentista, un implante se le mueve, yo aprovecharé para escribir un poco y el segundo esperamos ver la ciudad antes de iniciar definitivamente el regreso a casa ya mirando siempre al oeste.